Bloque 1 — La emergencia
Quince segundos en una sola toma. Jack sale del agua y encuentra la lancha.
El único que se acuerda. Tres bloques rodados de cuatro, y esto es exactamente lo que hay.

Sostener a un mismo hombre —cara, barba, uniforme, gorro, lancha— a lo largo de cuatro bloques rodados en sesiones distintas y con dos motores distintos, en un pantano donde todo es del mismo gris. Si Jack Porter deja de ser el mismo entre el bloque uno y el tres, no hay película.
Encargo propio. Termópilas no publica todavía casos de cliente, así que el reto de estas dos piezas se lo puso el estudio.
Dos referencias canónicas de cara fijan a Jack Porter, y a partir de ahí no se discute. Cualquier plano nuevo se genera contra ellas, no contra el plano anterior: encadenar aproximaciones es como se pierde una cara.
Las placas del bote llevaban otro nombre, Johnson. Se cambiaron a PORTER, JACK y con ellas cayeron dos versiones del prop. Un objeto que se lee en pantalla es tan canónico como un rostro.
El gorro boonie va puesto hasta el cuerpo a cuerpo del bloque tres, donde cae al agua; de ahí en adelante Jack va sin él. Los atacantes llevan siempre la balaclava puesta, sin parches: el espectador todavía no debe saber quiénes son. Y la lancha es una sola, la misma: si recibe impactos, los agujeros siguen ahí en el bloque siguiente.
Frío desaturado, hora gris, niebla. Los únicos acentos cálidos de toda la pieza son los fogonazos y los láseres rojos. Sonido de ambiente y estática de radio, sin voces ni música: la música entra en montaje, no en la generación.
Los otros casos de esta web enseñan trabajo acabado. Este no: está a mitad. Se publica así porque lo que un cliente necesita saber antes de encargar nada no es cómo queda al final, sino cómo se toman las decisiones mientras se está dentro.
Las dos referencias canónicas de Jack Porter y el atrezo que se rehízo por un nombre.



En orden de guion. Ninguno está montado con los otros todavía: se ven tal como salieron, sin música y sin corrección de color final.
Quince segundos en una sola toma. Jack sale del agua y encuentra la lancha.
El hallazgo: unas placas y un parte de baja sobre el banco. Una primera versión se descartó porque un objeto se teletransportaba entre fotogramas.
Veintinueve segundos en una toma. Le disparan primero y responde; acaba con cinco láseres encima y las manos arriba.
El bloque cuatro no está rodado. El board de treinta segundos va por la cuarta versión: la segunda se descartó por estilo de cómic y la tercera por fallos en las máscaras de los atacantes. Y no hay máster: los tres bloques existen sueltos, sin montar entre sí.
No hay fecha de entrega ni cliente detrás: es un proyecto propio y avanza cuando hay hueco. Publicarlo a medias es deliberado, pero conviene decir lo obvio — que a día de hoy no se puede enseñar una pieza terminada, solo el trabajo que lleva dentro.
Cuéntame qué tienes en la cabeza y te digo si esto se puede hacer, cuánto tarda y qué haría falta.
Cuéntame tu proyecto